La Prevención del Embarazo Prematuro en la Adolescente
 

La adolescencia es una etapa excitante de la vida – llena de nuevas emociones, experiencias, y oportunidades… y riesgos. El embarazo prematuro en adolescentes es una tragedia - pero hablamos de una tragedia prevenible.


Las estadísticas muestran la incidencia alarmante de la actividad sexual entre adolescentes y sus devastadoras consecuencias. La edad promedio de tener

la primera experiencia sexual es a los 15 años. 40% de las chicas adolescentes que salen embarazadas abortan… y sufren las consecuencias físicas, emocionales y espirituales causadas por cada muerte. Ellas son adolescentes que deben estar libres para prestar atención a sus estudios en vez de preocuparse de la vida sexual, los traumas que provocan un aborto o las enfermedades de transmisión sexual inevitables.


No tenemos que enseñar a los adolescentes como tener relaciones sexuales - ya lo saben. Si tienen televisor en casa, ya han tenido muchas lecciones, planeadas o no. ¡Tenemos que enseñarles como NO tenerlas! Sí, estamos convencidos de que es posible. Más bien, la abstinencia de relaciones sexuales premaritales es la única manera 100% segura de no embarazarse; de evitar cualquier enfermedad de transmisión sexual; y de sobrevivir el mal de SIDA. La abstinencia sexual antes del matrimonio es la única forma de evitar todas las consecuencias negativas de una relación sexual prematrimonial.

Algunos reaccionan a este concepto con incredulidad, insistiendo que los adolescentes “lo van a hacer de todos modos,” o “son las hormonas – no pueden decir NO al sexo.” Pero los jóvenes nos dicen otra cosa. Aceptan el reto. El Centro Pre-Natal ha presentado charlas sobre el sexo en colegios y miles de jóvenes han firmado un pacto de pureza – un compromiso de no tener relaciones sexuales antes del matrimonio.


Podemos inculcar en nuestros hijos e hijas, un concepto sano y puro de la sexualidad que fortalezca su resolución de vivir con integridad: de poder decirle no al sexo y sentir la alegría de hacerlo. Quieren aire puro, agua pura, ¿no quisieran sexo puro también? El sexo dentro del matrimonio es sexo puro. Así debe ser. ¡No es pecado! Hoy yo escojo esperar y tomo el voto la pureza. Me abstendré de las relaciones sexuales hasta el matrimonio.


Huye también de las pasiones juveniles, y sigue la justicia, la fe, el amor y la paz.

II Timoteo 2:22