El Hijo – ¿Una Carga o Una Bendición?
 

En estos días la práctica del sexo aparte del compromiso y responsabilidad paternal del matrimonio es tan común que nos conviene examinar los principios bíblicos pertinentes.

Salmos 127 y 128 son indiscutiblemente pro-vida, describiendo a los hijos como una bendición y una herencia de Dios. Herencia significa propiedad y los hijos son la propiedad de Dios. Nos confía a nosotros para su cuidado, educación y crianza por un breve tiempo. No solo son valiosos, sino también preciosos.

La Biblia los llama “cosa de estima.” Los hijos no son cargas. ¡Cuán lejos ha llegado la cultura hoy en día que considera a los hijos como una carga y el embarazo como una maldición! Aún la persona casada con dos hijos muchas veces ve a un hijo más como algo costoso, trabajoso, molestoso, y no deseado. Dios no da hijos a personas para castigarlas o para que sean una carga. Los niñitos traen más al mundo que estómagos y bocas para llenar. Traen manos y cerebros, la potencial de trabajo y la solución de problemas. Personas no producen pobreza; personas producen riquezas.

El bueno, rico fruto no crece por casualidad. Hay que cultivarlo, regarlo, protegerlo, y podarlo. La metáfora de los hijos como fruto da la idea que la crianza de hijos demanda tiempo y esfuerzo, cuidado y nutrimento. Requiere atención en vez de negligencia; interés en ellos en vez de irritación. La única cosa que crece bien sin atención es la mala hierba… y así saldrán nuestros hijos si no invertimos tiempo y esfuerzo en su crianza. Cómo el fruto es la recompensa al agricultor, así los hijos son recompensas a los padres que inviertan en sus vidas.

Dios les de vida a los bebés y atiende su crecimiento por nueve meses en útero, y después como tiernas “plantas de olivo” los transplanta a nuestro hogar para la crianza. Ya es nuestra la responsabilidad de atenderlos, cultivarlos, amarlos, y criarlos.

Qué Dios le bendiga en esta obra de suma importancia. Los consejeros en el Centro Pre-Natal Vida Nueva además de ayudar a mujeres enfrentando embarazos en crisis, también están preparados para aconsejarle en cuanto al matrimonio y la familia.
Herencia de Jehová son los hijos, cosa de estima el fruto del vientre. Tus hijos como plantas de olivo alrededor de tu mesa.

Así será bendecido el hombre que teme a Jehová. Salmo 127:3; 128:3,4